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Un cepillo de viaje no es un cepillo pequeño: es uno que no te obliga a llevar media maleta de cables y que aguanta dos semanas sin cargar.
Batería: la cuenta que importa
Un viaje de diez días con dos cepillados diarios necesita unos 20 minutos de motor. Casi cualquier modelo moderno llega, pero los de carga NiMH pierden autonomía con el tiempo y avisan poco antes de morirse.
Busca litio y 14 días o más de autonomía declarada. El Sonicare 4100 declara 21 días; el iO Series 2 aguanta más de dos semanas.
Con cargador USB: el detalle que lo cambia todo
La base clásica de Oral-B pesa y ocupa. Un cargador USB, en cambio, comparte cable con el móvil. Si viajas a menudo, ese detalle pesa más que un modo extra.
Estuche y cabezal
El estuche rígido protege el cabezal del polvo; el de tela solo evita roces. Lleva un cabezal de repuesto si el viaje pasa de tres semanas, y revisa que el cabezal que usas se venda en el destino: los de marcas pequeñas no siempre están.
¿Y el cepillo de viaje barato?
Un cepillo a pilas como el Oral-B Pro 100 sirve para una escapada, pero para uso diario sale caro en pilas y no tiene sensor. Como segundo cepillo para el trabajo o el gimnasio, cumple.
Sí: los cepillos van con batería de litio integrada y potencia muy baja, así que no tienen la restricción de los power banks.
Uno por cada tres semanas de viaje, más uno de reserva si el viaje es largo.

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